Érase una vez un pueblecito donde todo el mundo era feliz; los niños jugaban y reían todo el día...

hasta que un día llegó la Familia Cabezona al lugar.
La abuela era una bruja malvada que dominaba a todo el clan Cabezón

Esta es la horripilante familia:
El padre y la madre


El hijito, igual de cabezón

Toda la familia se dedicaba a robar la comida y los juguetes a los niños y niñas del lugar, querían todo lo mejor sólo para ellos; no sólo eran cabezones, también eran unos bribones

La gente lloraba y lloraba, hasta que todos los niños decidieron que había que echarlos de su pueblo. Se dedicaron a espiarles y comprobaron que, entre ellos se peleaban y se odiaban; además eran muy sucios y no soportaban ni la limpieza ni el amor.


-"¡Ya está! ¡Ya sé como vamos a acabar con todos los Cabezones! Nos dedicaremos a limpiar el mundo y a demostrarnos AMOR cada vez que aparezcan por alguna parte...", dijeron los más valientes.

Inmediatamente cogieron sus escobas y se pusieron a barrer y barrer. Ja ja ja, la escoba de la bruja perdió todos sus poderes mágicos, y las grandes cabezotas empezaron a encogerse haciéndose más y más pequeñas con cada beso y abrazo que veían. LLenos de rabia, salieron corriendo como cobardes perseguidos por todos los niños y niñas del lugar que no dejaban de reirse: "¡Ja ja ja ja ja ja, fuera Cabezones, aquí no tenéis lugar!"
Y la alegría volvió al pueblo, y fueron felices y comieron perdices.
Autor:Khaverah
